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ÍNDICE DE TÍTULOS DE ARTÍCULOS PRENSA - VENEZUELA

 

EXPORTACIÓN DE CACAO DURANTE LA COMPAÑÍA GUIPUZCOANA

Cuando, en el Convenio de 25 de septiembre de 1728 entre Guipúzcoa y la Corona de España por el que nacía la Compañía Guipuzcoana de Caracas, leemos, en la Real Cédula que lo encabeza, aquello de que "Por cuanto que para remediar la escasez del cacao que se experimentaba en estos mis Reinos, ocasionada de la tibieza de mis vasallos en aplicarse al tráfico de este género con las provincias de América sin pender del arbitrio de extranjeros que indebida y fraudulentamente lo disfrutaban...", tenemos ya ante nuestros ojos los dos motivos determinantes de la creación de la Guipuzcoana: remediar la escasez que del precioso fruto se dejaba sentir en la metrópoli, y acudir, al mismo tiempo, a terminar con una de las principales causas de esa escasez, el tráfico ilícito que había llegado a adueñarse de los mercados venezolanos en casi increíbles proporciones.

De hasta dónde llegaban éstas podemos darnos cuenta por las cartas del gobernador don José Francisco de Cañas, quien toma posesión de su cargo en julio de 1711 y con un dolorido acento en el que resplandece la veracidad de sus informes, nos muestra palpablemente la amplitud e intensidad que para entonces había adquirido el contrabando de los holandeses, que no se limitaban a operar desde la isla de Curazao, sino que se habían establecido en tierra firme, en Tucacas, donde poseían heredades, casas y rebaños. Los españoles, por su parte, cómplices suyos, actuaban como espías y aun como aliados, si era preciso, en las acciones de armas. Clérigos, hidalgos y oficiales estaban implicados como los demás en el negocio y para darnos idea de lo arraigado del mal, basta que el mismo Cañas nos testifique el ofrecimiento de sumas de dinero que le fue hecho y que, según le dijeron, debía aceptar "como regalías suyas".

El "Informe" de don Antonio Alvarez y Abreu (Caracas, marzo de 1715) es aún más completo y concíuyente. Como dice Hussey1, su tono es moderado y la información tan imparcial y exacta como puede esperarse de un hombre que, como su compañero Pintado, hubo de obtenerla trabajando en un clima de universal disgusto y oposición a sus tareas de investigación. Según Alvarez Abreu, el contrabando se ejercía por navios procedentes de todas las colonias extranjeras, y, por su parte, los barcos españoles, también implicados, zarpaban de Venezuela para contrabandear cuanto podían tocando en Santo Tomás o Curazao. Cada casa en cada puerto y ciudad de la provincia era un almacén que vendía, sin traba ni embarazo alguno, mercaderías extranjeras. En el trato ilícito estaban implicados no sólo los oficiales, sino aun los alcaldes, corregidores y el gobernador. Los oficiales conectados con la Real Hacienda llevaban una vida "que no podía ser más libre y licenciosa: viven tan ajenos a las costumbres de Europa que su conducta es la de hombres sin rey ni ley".

En esta situación, no es de admirar que, como dice De Pons (11, 11) al tiempo de la organización de la Guipuzcoana, de los 65.000 quintales de cacao que Venezuela producía anualmente, sólo 21.000 iban en las exportaciones legales a España, Veracruz, Santo Domingo y Canarias. Los otros dos tercios desaparecían como contrabando.

Y, sin embargo, la gran producción de Venezuela y la más codiciada por España era el cacao, del cual no se sabe exactamente cuándo se convirtió en objeto de comercio ultramarino, pero sí que se usaba en América desde el tiempo de la Conquista. Según una leyenda mexicana, Quazalcoult, jardinero del edén donde vivieron los primeros hijos del sol, trajo a la tierra las semillas del quacahualt (árbol del cacao) para ofrecer a los hombres un manjar apreciado por los dioses. "Theobroma" (de (heos. Dios, y broma, manjar), nombre científico con que bautizó Linneo al género de plantas a que pertenece el árbol del cacao, alude, sin duda, a esa leyenda. Sabemos que en 1580 enviaron los españoles chocolate a España, donde pronto se erigieron fábricas, y nos es conocido también que los españoles mantuvieron secreto largo tiempo después de la conquista de México su descubrimiento del cacao, estando severamente castigados los que lo transportaban sin especial autorización para ello. De todos modos, para 1728 ya se conocía en Francia, porque la Corte de Madrid había enviado, como valioso regalo, a la de París, cierta cantidad de cacao, y Ana de Austria y María Teresa, engolosinadas con el nuevo manjar, introdujeron la moda de tomar chocolate, que fue llevada también a Italia por Carletti (1606), a Inglaterra (1657) y a Alemania por Bontekoe (1679). Pero, todavía en 1686, un escritor español observaba que estaba poco en favor en otras tierras europeas; no obstante lo cual, ya se traficaba mucho por los holandeses desde que se apoderaron de Curazao, hasta el punto de que, hacia 1681, el gobernador de Cumaná consideraba el tráfico de contrabando de cacao como una de sus principales dificultades.

Concretamente, por lo que hace a Venezuela, una riña que siguió al descubrimiento de una arboleda de cacao en Maracaibo, en 1612, indica que la cosecha se estaba haciendo de valor, aunque posiblemente no se exportaba aún mucho de esa región. Que esa exportación no aumentó en la proporción que cabía esperar y que, desde luego, el contrabando holandés seguía desviando esa riqueza de sus debidos cauces, lo vemos en la interesantísima y aún inédita "Instrucción General y Particular del estado presente de Venezuela en los años de 1720 y 21", obra del vasco don Pedro José de Olavarriaga en la cual no falta, entre otros preciosos informes, la reseña minuciosa de todas las principales haciendas de cacao de la Provincia con el recuerdo de los árboles de cada una ni la referencia a lo aniquilado que estaba el comercio de Venezuela que vemos reducido a un navio registro de España "que aun no viene todos los años", y otro de Canarias cargado de caldo y cuatro o cinco embarcaciones que cargan todos los años una partida de cacao para la Nueva España.

Dos años después de que Olavarriaga escribiese esas palabras y otras aún más duras directamente relacionadas con las inexplotadas posibilidades del país, sentimos que un vaho de melancolía empaña la clara prosa de Oviedo y Baños cuando, al referirse a la tierra bien amada, ha de estampar aquello de que "si a su fertilidad acompañara la aplicación de sus moradores y supieran aprovecharse de las conveniencias que ofrece, fuera la más abastecida y rica que tuviera la América".

Cinco años después de que apareciese esa contenida reconvención, y con la vista puesta, principalmente, en los dos grandes objetivos de que venimos hablando —explotación del cacao y represión del contrabando— surgía la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas.

Aquí sólo hemos de ocuparnos de su labor referente al comcTcio del cacao, y, para mayor concreción, consideraremos la gestión de la Compañía dividiéndola en tres períodos:

1.- Desde el comienzo de sus actividades hasta el levantamiento de don Juan Francisco de León. (1730-1749).

2.- Desde la reforma de la Compañía hasta el decreto sobre la libertad de comercio (1750-1778).

3.- Últimos años de la Compañía (1779-1785).

Primer período (1730-1749)

Una de las providencias tomadas por el gobernador don Sebastián García de la Torre, llegado a bordo de la primera expedición de la Guipuzcoa-na que arribó al puerto de La Guaira el año de 1730, siguiendo instrucciones del Ministro de Marina e Indias don José Patino, que le llegaron en carta de 29 de mayo de 1731 (Archivo General de la Nación, Colección "Diversos". Tomo XIV, ff. 283-296) fue la de constituir una Junta de Comercio para que determinase, de una parte, el monto del consumo de géneros de la provincia, y, de la otra, la exportación del cacao de la misma; y, para ambos casos, el número de navios y bajeles suficientes para los correspondientes servicios.

La Junta, reunida el 24 de octubre de dicho año de 1731, estableció que el consumo de géneros europeos se estimaba en 600.000 pesos anuales. En cuanto al número de fanegas de cacao que quedaban libres para exportar se calculó en 45 a 46.000, descontado el consumo interno estimado en 12.000 fanegas.

De esas 45 ó 46.000 fanegas, 15 ó 16.000 iban regularmente para Nueva España; de 5 a 6.000 para las Islas Canarias, 3.000 se llevaban los ingleses a cambio de negros; 1.000 se enviaban a las islas españolas de Barlovento, Santo Domingo y Puerto Rico; de manera que quedaban de 19 a 20.000 libres para remitir a España.

El mismo García de la Torre pidió certificación de las cantidades de cacao conducidas a España y México en el último bienio. He aquí el informe del contador:

Cacao llevado a España

1730, octubre:

"San Francisco Javier"........................    5.983 fan. 58 libras

1730. noviembre:

"Ntra. Sra. del Carmen" ...................    7.569 fan. 74 libras

1731. junio:

"Santa Rosa" ........................................    4.162 fan. 21 libras

Total,  ..................................    17.715 fan. 43 libras.

Lo que, al precio medio de 17 pesos por fanega, nos da un total de 311.155 pesos plata.

Cacao llevado a Veracruz

En 1730 salen tres navios y en 1731 salen cinco con un total de 26.405 fan. 81 libras, o sea, 448.885 pesos (Diversos, T. XIV, ff. 283-296). Evidentemente, las cifras de la Compañía eran bajas, lo que se explica por las dificultades que encontró en los primeros tiempos de su instalación con la oposición de los comerciantes criollos que se decía hacían, en su cólera, especiales esfuerzos para embarcar más contrabando que antes, la revuelca de Andresote y los demás acontecimientos que determinaron la destitución del gobernador García de la Torre, quien fue sustituido por el Comandante General don Martín de Lardizábal.

Este, que se había hecho cargo del gobierno en diciembre de 1732, dictó, en 14 de enero de 1734, un auto en que se declaraba que en el último año de 1733 habían salido de Venezuela, para diferentes partes, 54.148 fanegas de cacao, de las cuales sólo 13.187 eran de la Compañía. Las restantes correspondían a mercaderes y cosecheros a los que acusaba de no vender el fruto a los guipuzcoanos con lo que dejaban sin provisión de cacao a España, ya que lo enviado no era suficiente. Para impedir que eso volviera a ocurrir, Lardizábal fijó en 21.000 fanegas las que podrían exportarse a México; y no estando permitido enviar a Canarias sino hasta 4.000, resultaba un sobrante de fanegas 30.000 para enviar a España sobre el cual la Compañía podría operar, pues los cosecheros habían de venderle, como fuese, esa cantidad (Diversos, XIV, 314).

Con este nuevo régimen, las cifras de exportación aumentaron de modo que ya, en el año siguiente de 1735, salieron para España 36.648 fanegas de cacao, que al precio de 18 pesos cada una dan un valor total de 659.664 pesos. Sin embargo, en el decenio 1740-49 la exportación, en conjunto, hubo de bajar a causa de la guerra contra Inglaterra durante la cual nueve navios de la Compañía Guipuzcoana, seis de ellos, por lo menos, cargados de cacao y rumbo a la metrópoli fueron capturados. Pero, a pesar de esas y otras pérdidas, y de que la Compañía hubo de dedicar sus mejores esfuerzos a la defensa de las costas venezolanas que por esos años sufrieron en La Guaira y Puerto Cabello muy fuertes ataques de los ingleses, los guipuzcoanos podían hacer constar, con razón, que si en los treinta años anteriores a la instalación de la Compañía salieron por registro de Venezuela 643.215 fanegas de cacao, solamente en esos duros primeros años de la Compañía la cifra ascendía a 869.247. Si añadiéramos los doce siguientes, tendríamos la cifra de exportación elevada a 1.508.179 fanegas. Lo que quiere decir que en los treinta años de actuación de la Compañía, las cifras casi triplicaron a las de igual período de tiempo anterior a su constitución (V. Diversos, T. XXXIX, f. 264).

Damos a continuación las cifras de exportación de cacao a España en el citado decenio de 1740-49 (Diversos, T. XVII, ff. 227-47).

Exportación de cacao para España PERIODO 1740-1749

Años    Navios            Fanegas          Libras            Precio            Total pesos

'40       5            40.341            80            11            443.751

'41       5            21.119            45            9,5            200.630

'42       2            4.168            84            12            50.016

'43       5            19.001            71            12            228.012

'44       4            11.347            23            10            1 13.470

'45       2            8.092            47            10,5            84.966

'46       4            28.070            56            10            280.700

'47       4            21.137            31            9            190.233

'48       1            11.192            11            8,5            95.132

'49       3            6.731            83                   

            35            171.202          91                    1.686.910

En el anterior período, y según la misma certificación (Diversos, T. XVII, ff. 255-82), el resto de la aportación asciende a la suma de 258.324 fanegas y 102 libras, se ha querido deducir de ello una diferencia de 87.122 fanegas a favor de la actividad de los mercaderes criollos. Pero la cosa no nos parece tan clara como se ha creído. SÍ la Guipuzcoana fracasó oficialmente en sus intentos de hacerse cargo de la producción de cacao venezolano que se conducía a Veracruz, basta leer atentamente los folios que integran la certificación indicada (Diversos, XVII, 255-82) para entrar en sospechas, más que vehementes, de que los guipuzcoanos abandonaron, en la práctica, la deseada empresa. En efecto, más de 100.000 fanegas de las 258.324 comprendidas en esa relación vemos que son transportadas en navios cuyos nombres —"Aranzazu", "Iciar", "Begoña"— y los de sus capitanes —Luzuriaga, Azpiroz, Echeverri, Alberto— son inequívocamente "guipuzcoanos". Sumadas las cifras que ellos encabezan a las del anterior cuadro, la diferencia queda tan largamente a su favor que vienen, justamente, a duplicar a los demás.

Segundo período (17504778)

En 1749 se produce la revuelta de don Juan Francisco León que trae, como consecuencia, la expulsión de la compañía en abril de esc'año. Al ser repuesta (R.D. 15 de diciembre del mismo año) sufre reformas como la del traslado de su sede a Madrid, duplicación de sus acciones, etc., etc., etc., y la de más interés para nosotros concretamente es un nuevo régimen de regulación de precios que en adelante debería estar a cargo de un comité formado por el gobernador, un regidor y el factor de la compañía, quienes habían de ponerse de acuerdo para fijar cada año el justo precio del cacao y otros productos de la tierra. Esto constituyó una medida acertada y que se reveló eficaz, no obstante las naturales discrepancias que a veces surgían en el seno de ese comité o junta. Además, fue fecundo en consecuencias políticas, pues esta intervención del Cabildo en negocio de tanta trascendencia para la vida de la Provincia fue robusteciendo su autoridad e influyendo cada vez más en la formación de la conciencia nacional venezolana cuya eclosión iba aproximándose.

En estas condiciones de pacificación interna y paz exterior, la exportación del cacao conoce, en los años siguientes, su período de auge. Los datos de los años 1750 a 1764, según el cuadro que hallamos en la interesante exposición del Factor principal Martín de Goicoechea (Diversos, T. XXXIX, ff. 250-77), nos muestran que ella asciende a la cantidad de 875.641 fanegas y 50 libras, distribuidas como sigue:

 

Veracruz ..............................            270.889 fanegas y 71 libras

Canarias ..............................      76.141 fanegas y 38 libras

Barlovento   .........................           28.196 fanegas y 64 libras

España .................................            500.313 fanegas y 97 libras

A 13 pesos, precio medio de la fanega en esos años, las citadas 875.641 fanegas nos darían un valor total de 11.352.057 pesos plata.

La exportación a España, detallada por años, es como sigue:

Libras 42 36

Fanegas 27.701 20.924

Ibtal pesos

Años

1750

1751

Precio Medio Desconocido

Años            Fanegas          Libras

1752    27.984            17

1753    33.420            108

1754    46.968            66

1755    29.430            89

1756    20.896            2

1757    28.615            26

1758    34.706            88

1759    43.534

1760    31.724            47

1761    30.974            100

1762    20.593            43

1763    50.319            42

1764    52.889            27

Precio Medio 12

Bien podía decir el Factor Goicoechea, en su citado informe (año 1768) que "...el último estado en que hoy vive la Provincia es el más floreciente por todas sus circunstancias", ya que venían a exportarse de ella, un año con otro, las 60.000 fanegas disponibles de su producción anual.

Los años que siguen, hasta el 1788, marcan una proporción pareja, ya que, para las 500.313 fanegas exportadas a España en los quince años anteriores, las extracciones correspondientes a los catorce años comprendidos entre 1765 y 1778 arrojan una cifra de 490.196 fanegas, distribuidas por años como sigue, según datos que tomamos de Hussey:

Años            Fanegas

1765    26.906

1766    23.602

1767    30.559

1768    21.759

1769    37.605

1770    43.189

1771    35.019

1772    30.946

1773    43.955

1774    31.400

Como en la relación de que tomamos estos datos hay dos navios cuyo cargamento no consta, bien podemos dejar esa suma en 500.000 fanegas en cifras redondas. Es decir, que en el período 1750-78 corresponde a la Compañía la exportación de un millón de fanegas de cacao.

Sabemos, por otra parte (Informe del Factor principal don José de Amenabar, Diversos, T. XLV, f. 236), que en los años 1750 a 1769 salieron, en total, de Venezuela con registro, fanegas 1.140.595 y desde el 1770 al 73 inclusive, 245.664, es decir, 1.386.259 en total.

No tenemos a mano datos de algunos de los cinco años posteriores hasta el 1778. Pero calculando, con la seguridad de errar en muy poco, por los que tenemos y los anteriores, podemos estimar que continuó en ellos la exportación con un promedio anual de 60.000 fanegas. Esto nos daría 300.000 en esos cinco años que, agregadas a las 1.386.259 anteriores, eleva-rían la cifra a 1.686.259 como exportación total del país en esos años de 1750 al 78, que al precio medio de 14 pesos durante ese período, darían un valor total de exportación de cacao de 23.607.626 pesos. De ella correspondería a la Compañía casi los dos tercios.

Esto en cuanto a su actuación oficial. Pero, si como hicimos para el período anterior, echamos una mirada al tráfico con Veracruz, que es el que seguía en importancia al de la metrópoli, vemos inmediatamente que los guipuzcoanos constituían la gran mayoría de los dueños de las embarcaciones con derecho de turno en la carrera de ese comercio. Así se comprueba por documento autenticado por el teniente escribano de Registros y Real Hacienda, fechado en 14 de enero de 1778 y cuyo primer asiento es de 1764 por lo que cubre, justamente, el período que acabamos de considerar.

Tercer periodo (1779-1785)

Tías los años de florecimiento del período anterior, asistimos a una rápida declinación de la Guipuzcoana, cuya existencia venía peligrando por causas internas y externas. Estaban entre las primeras el fracaso de varias empresas, ajenas, por cierto, a su específica misión, en que la Compañía se había embarcado, como la Compañía Ballenera instaurada con la esperanza de renovar antiguas y gloriosas tradiciones; los intentos de volver a la explotación de la pesca del bacalao en los bancos de Terranova, y las experiencias realizadas en 1770 para la instalación de pesquerías en las costas de Cumaná.

Los ensayos de comercio europeo con el envío de cacao a Italia, y los esfuerzos para establecer un monopolio sobre la región del Orinoco, etc., etc., de nada sirvieron ante los acontecimientos que sobrevienen.

El primero y principal de ellos es el Decreto de Comercio Libre de 1778 con el que se preparaba el golpe mortal al sistema en que la Compañía tenía su fundamento. TVas él, la guerra contra Inglaterra que estalló el año 1779 y que vino a afectar a la Guipuzcoana de tal suerte que sólo en el siguiente año de 1780 experimentó la pérdida de siete navios hundidos por el almirante Rodney. Ni una fanega de cacao llegó este año a España. Y, a pesar de los intentos que en el siguiente realizó la Compañía para intensificar el comercio con Veracruz y para proseguir el europeo, utilizando los servicios de navios de bandera neutral, el retorno a la paz la encuentra tan paralizada que ya nada puede impedir su fin, decretado el año 1785.

Sólo 40.633 fanegas de cacao pudo conducir a España en estos últimos siete años de su vida la Compañía Guipuzcoana que, en el conjunto de sus magníficas realizaciones y graves culpas, ostenta una grandeza de la que mejor que nada da la medida el apasionamiento que su recuerdo ha suscitado y suscita, lo mismo entre sus apologistas que entre sus opositores.

El Farol, Caracas, N.a 204, Enero - Febrero de 1963.

 

 

 

VENEZUELA.

 

  1. Diálogos de ausencia y presencia 

  2. Begoña de Naguanagua 

  3. Problema de jóvenes 

  4. Yunque y martillo 

  5. Esto es Pizkunde 

  6. Artistas vascos en Venezuela 

  7. Diálogos de emigrados 

  8. Carta de Caracas 

  9. Hombres de la Compañía Guipuzcoana 

  10. Política y Patriotismo 

  11. El Himno nacional vasco 

  12. Ideas simples 

  13. Sinfonía de Guecho 

  14. Belford Hinton Wilson 

  15. El caso vasco 

  16. Resistir y persistir 

  17. Exportación de cacao 

  18. Información bibliográfica 

  19. Bolívar y los vascos 

  20. A un joven vasco 

  21. El humorismo vasco 

  22. Tres emigraciones 

  23. El Bilbao de Bolívar 

  24. Un reflejo del País Vasco 

  25. Hacia la Libertad 

  26. Los libros de la Caracas Colonial 

  27. Publicaciones del Cuatricentenario de Caracas 

  28. La "gens" caraqueña de los Landaeta

INDICE COMPLETO de ARTICULOS de PRENSA

I) INIDICE OBRAS COMPLETAS PUBLICADAS INTERNET

 

I.1 Linea de Vida  y su Obra

I.2 Poesias en Euskera Recopilacion Total

I.3 Conferencias Recopilacion

I,4 Articulos Periodisticos Recopilacion Total

I.5 Lengua Vasca

I.6 Gernika

I.7 Uruguay

I.8 Venezuela

I.9 Reseñas Biograficas

I.10 Traducciones

I.11 Obras Publicadas

I.12 Semana Vasca en Montevideo

I.13 Ciclo de Clases

I.14 Nota Bio-Bibliografica

I,15 Biografia en Euskera

I.16 Sitio en Internet en Euskera

I.17 Nostalgia

I.18 Articulos Periodisticos Indice Cronologico

I.19 Articulos Periodisticos Indice Alfafabetico

II) OBRAS COMPLETAS - Libros Publicados en Internet

 

II.1  El Hombre Vasco

II.2 Hombres de la Compañia  Guipuzcoana

II.3  El Elemento Vasco en el siglo XVIII Venezolano

II.4 Vicente Antonio de Icuza

III) INDICE de TEMAS RELACIONADOS. Libros publicados por sus hijos;

 

III.1 Nere Aita - el exilio vasco - Mirentxu Amezaga 

III.2 Cronicas del Alsina -  Arantzazu Amezaga de Irujo

IV) Sus Hijos Escriben;

 

IV.1 Los tres Barcos que llevaron a Ama y Aita

IV.2 Travesia

V) Sus Hijos Escriben tras su muerte;

 

V.1 A mi Aita

V.2 La cancion de mi Padre

VI) Otros aspectos

 

VI.1 Reunion Familar en su Memoria

VI.2 Exodo

VI.3 Comision del Cuatricentenario de Caracas

VI.4 Inauguracion de la Plaza que lleva su nombre en Algorta

VI.5 Su Pequeño Poema en la Nota Necrologica 4 Febrero 1969

VII) Toda su Obra Publicada convertida en Formato PDF- puede ser leida en dispositivos  e-Book

 

 VII.1 Amézaga Vicente  Autor Irujo Ametzaga Xabier

 VII.2 Articulos de Prensa

 VII.3 Bio Biografica

 VII.4 Biografia en Euskera

 VII.5 Ciclo de Clases

 VII.6 Ciclo de Conferencias

 VII.7 Nostalgia

 VII.8 El Elemento vasco en el Siglo XVIII Venezolano

 VII.9 El Hombre Vasco

 VII.10 Los Hombres de la Compañia Guipuzcoana

 VII.11 Obras Publicadas

 VII.12 Vicente Antonio de Icuza

 VII.13 Poesias

 VII.14 Relacion de Escritos como Autor

 VII.15 Reseñas Biograficas

 VII.16 Semana Vasca Montevideo

 VII.17 Semana Vasca Montevideo Indice de Articulos

 VII.18 Traducciones

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Dedicatoria y mi homenaje a Mercedes Iribarren Gorostegui - Su esposa y mi ama

 
Sitio en Internet en homenaje a Vicente de Ametzaga Aresti.
http://vicenteamezagaaresti.blogspot.com
Unico sitio en Internet, que lleva su nombre, de referencia completa de su vida y su Obra totalmente publicada en Internet, 
Poesias, Articulos de Prensa, sus Libros, completando asi, y cerrando todo lo que se habia escrito en libros sobre el y su vida
Creacion, Edicion y contacto: Xabier Iñaki Ametzaga Iribarren
e-mail: xabieramezaga@gmail.com
Blog Xabier Amezaga Iribarren: http://xabieramezaga.blogspot.com
Editoriales relacionadas con sus Publicaciones